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#113 • Enero 2016 Año VII Escritores Personajes

Sherlock Homes en Buenos Aires

por Enrique Espina Rawson
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Los siguientes párrafos dan inicio a la novela «Sherlock Holmes en Buenos Aires», obra escrita por Enrique Espina Rawson (redactor de nuestra revista) y recientemente publicada por editorial PROSA.

Sherlock estaba reclinado sobre la borda del barco, contemplando las luces que titilaban en el horizonte brumoso. Mientras miraba su figura enmarcada contra la vaga luminiscencia de la orilla, me preguntaba sobre las extrañas circunstancias que nos traían a la hasta entonces para nosotros ignorada región conocida en el mundo como Río de la Plata, que abarca las dos márgenes de este río: la República Argentina y la más pequeña República Oriental del Uruguay.

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Poco sabíamos de ella, salvo las periódicas y confusas noticias sobre golpes de estado y revoluciones, y algo habíamos oído hablar también sobre la pampa y los famosos gauchos, pero lo cierto es que apenas un par de meses atrás no hubiéramos supuesto un viaje a estas latitudes.

Un telegrama que una importante compañía de seguros- la más importante de Londres y seguramente del mundo- mandó a Sherlock a Biarritz, donde pasábamos una merecida temporada de descanso luego de las fatigas y peligros del resonante caso Murdock y la falsa viuda, nos hizo volver, muy a mi pesar, por cierto a nuestro departamento de Baker Street.

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El telegrama que mi amigo me alcanzó sin decir palabra era lacónico: “Deploro molestarle, pero mi posición y mi porvenir están en juego. Lo necesito. Cedrick Newton”.

Comprendí que no había forma de eludir el requerimiento. Sabía que Mr. Newton era un amigo, o por mejor decir, lo más parecido a un amigo que Sherlock poseía, y también uno de los pocos seres a quien este debía algo. Y que no era poca cosa, por cierto, ya que en el recordado episodio del collar de esmeraldas de la condesa W., no dudó en comprometer su influencia y su prestigio en la compañía respaldando a Holmes, a pesar de las aparentes evidencias contrarias del Inspector Lestrade.

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La respuesta de Holmes fue más lacónica aún. Decía simplemente: “Espéreme”.


EN VENTA EN EDITORIAL PROSA:
Uruguay 1371
4815-6031
www.prosaeditores.com.ar

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